Baño nocturno que libera tensión
Para la noche, baja la intensidad con lavanda clara, neroli o un cedro suave que abrace sin invadir. La luz cálida y el sonido del agua crean una cápsula de calma. Coloca la vela en una repisa alta, lejos de salpicaduras y aerosoles. Cuando cierres el grifo, apaga con apagavelas, hidrata la piel, y deja que ese velo aromático te acompañe unos minutos hacia un descanso apacible.